El equipo de Mauricio Pellegrino dio el golpe en el mítico Estadio Maracaná al derrotar 3-2 a Flamengo (4-2 en el global), resistiendo un asedio constante y definiendo la historia en un tiempo suplementario para el infarto.
Bajo una lluvia torrencial que le puso épica al encuentro, el "Granate" supo sufrir ante el poderío brasileño y aprovechó sus momentos clave para alcanzar su noveno título histórico y la cuarta estrella internacional para la institución del sur bonaerense.
El partido comenzó con un Flamengo volcado al ataque, convirtiendo al arquero Nahuel Losada en la gran figura del encuentro tras tapar dos mano a mano fundamentales en los primeros 20 minutos. Sin embargo, el destino tenía preparado un giro inesperado:
El blooper y el gol: A los 29 minutos, el agua le jugó una mala pasada a Agustín Rossi; un pase atrás se frenó en un charco y Rodrigo Castillo no perdonó: eludió al arquero y puso el 1-0 con el arco vacío.
La reacción del "Mengao": Flamengo no tardó en responder. Dos penales, uno convertido por De Arrascaeta (36' PT) y otro por Jorginho (40' ST), dieron vuelta el marcador 2-1 y forzaron el tiempo suplementario al igualar la serie global.
Cuando las piernas pesaban y el Maracaná rugía, Lanús sacó a relucir su personalidad:
El cabezazo de la Copa: A los 12 minutos del segundo tiempo extra, un córner perfecto al primer palo fue conectado por el defensor José Canale, quien la clavó en el ángulo para desatar la locura argentina.
La estocada final: Con Flamengo jugado en ataque, Dylan Aquino encabezó una contra letal a los 122 minutos, dejó en el camino a Rossi y sentenció el 3-2 definitivo (4-2 global).
Esta conquista representa el segundo título de Mauricio Pellegrino como entrenador y reafirma el crecimiento de un club que, pese a las distancias presupuestarias, volvió a demostrar que la mística "Granate" no conoce fronteras. Toda la ciudad de Lanús se prepara ahora para recibir a los campeones en una caravana histórica.