Un camión, que circulaba en actitud sospechosa, protagonizó una cinematográfica persecución policial que se extendió por cinco kilómetros a través de distintas arterias de Puerto Madryn. El conductor, lejos de detenerse, desafió a las patrullas en una huida que puso en vilo a peatones y otros automovilistas.
La tensión alcanzó su punto máximo en la maniobra final del seguimiento, cuando el chofer, en un intento desesperado por evadir el cerco policial, quiso impactar de frente contra el móvil de los efectivos, lo que derivó en una interceptación forzosa del pesado rodado.
Este suceso se da en una semana marcada por el fuerte debate industrial en Madryn, tras las declaraciones del intendente Gustavo Sastre en defensa de Aluar y las duras críticas del presidente Javier Milei hacia el sector empresarial local. La vigilancia en los accesos a la ciudad se ha intensificado para prevenir incidentes vinculados al transporte de carga.