La filtración, detallada originalmente por el Financial Times, ocurre tras el desgaste sufrido por la red antiaérea iraní durante los recientes conflictos regionales, marcando un nuevo capítulo en la alianza estratégica entre el Kremlin y el régimen de los ayatolás.
El eje central del contrato es el suministro del sistema Verba (9K333), una de las tecnologías de defensa aérea portátil (MANPADS) más avanzadas de Rusia, diseñada para derribar drones, misiles de crucero y aeronaves de bajo vuelo.
Este rearmamento se produce en un momento de máxima tensión, mientras el presidente de EE. UU., Donald Trump, mantiene un despliegue masivo de fuerzas en Medio Oriente y exige a Teherán negociar un nuevo acuerdo nuclear bajo amenaza de ataques. La entrega de estos sistemas portátiles busca otorgar a Irán una "defensa dispersa" difícil de neutralizar por completo en caso de una ofensiva aérea occidental o israelí.