El Ministerio Público Fiscal y Prefectura Naval Argentina mantienen un despliegue sin precedentes para localizarla, mientras la justicia investiga si existió negligencia por parte de los responsables de la excursión.
Sofía se encontraba realizando una práctica para obtener una certificación internacional de buceo (PADI) a unos 20 metros de profundidad cuando, según los datos preliminares, habría sufrido una descompensación que le impidió ascender. Desde ese instante, se activó un protocolo de emergencia que no ha cesado, utilizando tecnología de punta para sortear las dificultades de visibilidad en el fondo marino.
En inmersiones de certificación, los estándares internacionales exigen un control estricto de la pareja de buceo (buddy system) y la supervisión directa del instructor. La investigación busca determinar por qué fallaron estos mecanismos de asistencia inmediata cuando Sofía no pudo ascender por sus propios medios.