La alarma se encendió este lunes por la mañana. Una joven de 23 años que practicaba buceo no regresó a la superficie y permanece desaparecida. El caso ya está en manos de la Justicia y se maneja con fuerte hermetismo.
Según lo confirmado hasta el momento, cuatro personas ingresaron al mar, pero solo tres lograron salir. Esas tres fueron trasladadas al hospital y, de acuerdo con fuentes consultadas, al menos dos recibieron tratamiento en cámara hiperbárica, un dato que marca la gravedad del episodio.
Interviene fiscalía
El expediente quedó bajo la órbita del Ministerio Público Fiscal del Chubut y la intervención está a cargo de la Dra. Cárcamo. Con esa instancia formal, cualquier novedad deberá consolidarse dentro del marco judicial.
Hasta pasado el mediodía no se difundió un parte oficial completo que ordene cronológicamente lo ocurrido. Tampoco trascendieron identidades ni diagnósticos médicos confirmados de las personas asistidas.
Bautismo de buceo
La joven desaparecida habría llegado desde Buenos Aires y estaría realizando su bautismo en la actividad. Por ahora no hay confirmaciones oficiales sobre su paradero y el operativo continúa.
En paralelo a los datos oficiales, circulan versiones extraoficiales, aunque la causa ya se encuentra judicializada. Eso implica que declaraciones, informes técnicos y eventuales pericias quedarán incorporadas al expediente.
Qué se sabe hasta ahora
El uso de cámara hiperbárica suele estar vinculado a emergencias relacionadas con el buceo, como problemas de descompresión. Ese dato refuerza que hubo una situación crítica bajo el agua, al menos para parte del grupo.
La prioridad inmediata es determinar qué ocurrió con la joven que no salió a la superficie y qué conclusiones logra establecer la fiscalía en las próximas horas.
La búsqueda sigue abierta y el caso, bajo investigación formal.