La causa, liderada por la fiscal Gamarra, investiga un presunto intento de orquestar un conflicto gremial y generar "caos" con el único fin de impedir el normal comienzo del ciclo lectivo 2026.
"Nos quedamos helados. Usar la educación como una herramienta para desestabilizar a un gobierno es ir contra todos los chubutenses", afirmó Papaiani en declaraciones radiales. La funcionaria subrayó que la gravedad de los hechos sugiere la existencia de autores intelectuales detrás de Carpintero, motivados por el "enojo" ante las medidas de transparencia y gestión que lleva adelante el Ejecutivo provincial.
Este escándalo estalla en un momento de alta sensibilidad, justo cuando el Gobierno provincial anunció un bono extraordinario de $250.000 para el sector educativo, buscando blindar el calendario escolar frente a cualquier intento de paro o boicot político.