Después de semanas de rosca fina, el Gobierno logró destrabar uno de los debates más calientes del año. La reforma laboral se discutirá este miércoles desde las 11 en el Senado, con un dictamen consensuado que incorpora 28 modificaciones y un respaldo estimado de entre 42 y 44 votos para su aprobación general.
El anuncio lo hizo Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, en una conferencia de prensa en el Salón de las Provincias, tras la reunión de Labor Parlamentaria encabezada por Victoria Villarruel.
La clave del acuerdo fue sacar del proyecto el artículo que reducía el Impuesto a las Ganancias para las empresas, una medida que había puesto en pie de guerra a los gobernadores por su impacto fiscal.
Según los cálculos previos, esa rebaja implicaba una pérdida cercana a los 3 billones de pesos para las provincias. Con ese capítulo afuera, el oficialismo desactivó la mayor resistencia política.
“Decidimos postergar Ganancias hasta discutir una reforma fiscal integral”, explicó Bullrich, que incluyó a Nación, provincias y municipios en esa futura discusión.
Uno de los ejes centrales del nuevo texto es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un esquema alternativo de indemnización financiado con recursos de la Anses.
Por impulso de la UCR, el aporte quedó segmentado:
1% para grandes empresas
2,5% para PyMEs
Con la posibilidad de subir esos porcentajes hasta 1,5% y 3%, respectivamente, bajo supervisión de la Comisión Bicameral de Previsión Social.
Aunque se evitó el nombre formal, el proyecto avanza en una reforma del sistema judicial laboral, con el objetivo de frenar lo que el Gobierno llama la “industria del juicio”.
Además, se estableció un mecanismo de actualización de créditos laborales basado en IPC más un 3% mensual, para dar previsibilidad, y se impulsa una registración laboral digital y simplificada, a cargo del organismo recaudador Arca.
También se delimitan mejor los beneficios sociales no remunerativos, como comedores, reintegros médicos, guarderías, útiles escolares y capacitación, para evitar futuras demandas judiciales.
El texto mantiene:
6% de aporte patronal a obras sociales
Aportes solidarios obligatorios por dos años, con tope del 2%, y luego voluntarios
Retención automática de la cuota sindical, a cargo de los empleadores
Del lado empresario, los aportes a cámaras también serán obligatorios por dos años, con un límite del 0,5%.
Según Bullrich, el proyecto tiene apoyo transversal de sectores del PRO y la UCR. La votación en particular será por títulos y podría tener ajustes, pero en el Gobierno aseguran que todos los artículos lograrán mayoría.
La reforma laboral entra en su tramo decisivo, con cambios, concesiones y un objetivo claro: salir del Senado con media sanción y dejar atrás uno de los debates más tensos del Congreso.