El beneficio, que apunta a fortalecer los ingresos del sector frente al inicio del ciclo lectivo, se percibirá de forma íntegra durante los primeros días de marzo. La asignación tiene carácter excepcional y por única vez. A diferencia de otros acuerdos, este bono se pagará bajo la modalidad de suma fija e idéntica para todos los agentes, buscando un impacto equitativo que beneficie especialmente a quienes tienen los sueldos más bajos dentro del escalafón.
Desde la cartera educativa subrayaron que esta decisión política busca dar previsibilidad al sistema y reconocer el trabajo cotidiano en las aulas. En un contexto económico complejo, el bono funciona como un incentivo directo para evitar conflictos gremiales antes del inicio de las clases y asegurar que las comunidades educativas retomen sus actividades sin interrupciones.
Al ser un monto fijo de $250.000 percibidos íntegramente de bolsillo, la medida representa un alivio significativo para la canasta escolar de los trabajadores de la educación, permitiendo afrontar los gastos típicos de esta época del año (útiles, indumentaria y movilidad).