La situación en la Cordillera chubutense sigue siendo crítica. El incendio forestal que afecta al Parque Nacional Los Alerces ya consumió unas 16.000 hectáreas y continúa activo, pese a un operativo de combate de gran escala que no da tregua.
El Gobierno del Chubut mantiene un despliegue intensivo y coordinado entre organismos nacionales, provinciales y municipales. Más de 300 personas trabajan en la línea de fuego, distribuidas en sectores clave como Puerto Patriada, Villa Lago Rivadavia y Lago Cholila, con apoyo permanente de aviones, helicópteros y maquinaria pesada.
Según el reporte oficial del 9 de febrero, se concretó el segundo recambio masivo de brigadistas, una rotación clave para sostener el esfuerzo en terreno. Además, el operativo cuenta con refuerzos llegados desde Río Negro, Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba, Neuquén y Santa Fe.
Desde el Servicio Provincial de Manejo del Fuego advirtieron que las condiciones de peligro seguirán siendo elevadas en los próximos días, con escenarios propicios para focos simultáneos.
Villa Lago Rivadavia: no se registraron reactivaciones durante la última jornada.
Matuka: tareas de enfriamiento en dos puntos calientes.
Rubinstein: se detectó una reactivación, contenida por brigadistas de Cholila y Entre Ríos.
Sánchez Core: recorridos de detección, refuerzo de líneas y enfriamiento con equipos de agua.
Vaca Muerta y Container: sin reactivaciones.
Villarino: construcción de cortafuegos con herramientas manuales y apoyo aéreo con helibalde.
Cerro Negro y Goya: apertura de fajas, líneas manuales y trabajos de enfriamiento con topadora.
En la desembocadura del Río Tigre, el incendio permanece activo. Allí se reforzaron líneas cortafuegos y los medios aéreos atacaron la cabeza del fuego, especialmente en zonas inaccesibles por la altura y la pendiente del terreno.
El fuego no da respiro y el operativo sigue a máxima intensidad. Mientras las condiciones climáticas no ayuden, el trabajo contrarreloj continúa para evitar que el incendio avance sobre nuevas áreas.