La falla no solo afectó el suministro eléctrico, sino que también dejó fuera de servicio la red de telefonía móvil de la empresa Movistar, provocando un aislamiento casi total en la zona. A pesar del hermetismo inicial por parte de las autoridades y prestatarias, trascendió que el origen del inconveniente fue una falla en el sistema de transporte de energía de TRANSPA. El apagón se prolongó durante siete horas, afectando el inicio de la jornada administrativa y comercial de la capital provincial.
Tras las tareas de reparación en el tendido de alta tensión por parte de los técnicos de TRANSPA, el suministro eléctrico comenzó a normalizarse paulatinamente poco después de las 9:00 h de la mañana. Junto con la energía, el servicio de telefonía celular también recuperó su operatividad, permitiendo el retorno a la actividad normal en oficinas públicas y comercios.
Aunque no hubo un parte oficial detallado, la falla en TRANSPA (empresa encargada del transporte de energía eléctrica en la Patagonia) suele tener un impacto en cascada sobre las cooperativas locales, que se ven imposibilitadas de distribuir energía hasta que la red troncal se estabiliza.