El alivio meteorológico llega en un momento crítico. El personal operativo arrastra un desgaste físico y moral severo tras 50 días de actividad en el Parque Nacional. "El trabajo realizado muchas veces se veía anulado rápidamente por el viento", explicó Oliva, destacando que el cansancio es el principal enemigo en la línea de fuego. Actualmente, unos 250 bomberos de toda la provincia mantienen el despliegue entre tareas de ataque directo y relevos técnicos.
Oliva detalló que las dotaciones de Puerto Madryn, Trelew, Rawson y el Valle ya cumplieron un ciclo de 15 días y se encuentran actualmente en sus bases, en etapa de recuperación. "Esperemos que no sea necesario volver a llamarlos", expresó el dirigente, confiando en que el pronóstico de lluvias se mantenga para los próximos días.
El Servicio Meteorológico Nacional prevé que la inestabilidad continúe durante la jornada, lo que permitiría a los brigadistas trabajar sobre la "cola" del incendio y evitar nuevos saltos de fuego por cenizas volantes. La acumulación de milímetros es monitoreada minuto a minuto para ajustar la estrategia de los medios aéreos una vez que mejore la visibilidad.