La situación en la zona norte del Parque Nacional y sus alrededores ha escalado a niveles críticos. Según el reporte oficial, el fuego mantiene una dinámica de propagación violenta, alimentada por una combinación de fuertes vientos, temperaturas elevadas y una sequía prolongada. El humo denso y la proximidad de las llamas a la calzada hacen imposible la circulación segura por este sector.
El corte se suma al esfuerzo de las cuadrillas que trabajan en la interfaz de Villa Lago Rivadavia, donde el fuego amenaza viviendas e infraestructura. El despliegue de los siete medios aéreos depende de que la visibilidad sobre la ruta y los espejos de agua sea óptima, algo que hoy se ve dificultado por las columnas de humo.