La Plaza Kompuchewe fue el epicentro de un reclamo que crece en intensidad. Vecinos y vecinas acompañaron a las familias de Valeria Schawab, la joven asesinada el pasado miércoles, y de Diego Ezequiel Serón, cuyo cuerpo fue hallado ayer en el sector "Rincón del Diablo" tras doce días de búsqueda. El pedido fue unánime: celeridad en las peritaciones y la captura inmediata de los responsables.
La marcha no solo se centró en los hechos recientes, sino que sirvió para visibilizar la falta de avances en expedientes que ya llevan meses sin novedades. Entre los manifestantes se destacaron las pancartas con los rostros de:
Juana Inés Morales y Pedro Alberto Kreder: El matrimonio de jubilados que desapareció en octubre del año pasado. A pesar de los rastrillajes iniciales, la justicia no ha podido determinar su paradero.
Crímenes recientes: La comunidad denunció una creciente sensación de inseguridad y exigió que las investigaciones de Schawab y Serón no queden estancadas en la burocracia judicial,
La columna de manifestantes se dirigió hacia las dependencias judiciales y el Hospital Regional, portando velas y carteles. Los familiares recalcaron que la falta de respuestas gubernamentales solo profundiza el dolor. "No queremos más nombres en pancartas, queremos culpables presos", manifestaron durante la lectura de un petitorio.