La justicia federal recibió un duro pedido para investigar al presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, y al empresario Javier Faroni, en el marco de una presunta red de desvío de fondos millonarios. El requerimiento, presentado ante el juez Marcelo Aguinsky, apunta a la existencia de una estructura de intermediarios que habría movilizado más de 300 millones de dólares provenientes de ingresos de la Asociación del Fútbol Argentino hacia el exterior sin pasar por el sistema bancario local.
Entre los señalados figuran nombres clave de la estructura de marketing de la AFA, como Leandro Petersen, además de operadores financieros vinculados a la firma Odeoma Gestión y la administradora Érica Gillette. La fiscalía busca determinar si esta red operó sistemáticamente para financiar actividades privadas y empresas offshore con recursos que deberían haber ingresado a las arcas de la institución.