La situación en la zona del Lago Epuyén volvió a tornarse crítica este martes al reavivarse uno de los focos ígneos en las laderas del espejo de agua. Según los reportes desde el lugar, las lenguas de fuego volvieron a ser visibles a pesar de la densa columna de humo, impulsadas por las altas temperaturas registradas pasado el mediodía y la intensidad del viento.
El sector afectado presenta una complejidad extrema para el combate terrestre. Para llegar al frente de fuego, los brigadistas deben cruzar en gomones desde Puerto Patriada y luego realizar un ascenso de al menos cinco kilómetros a pie por terreno escarpado, cargando con sus equipos de trabajo.
Ante la dificultad de acceso por tierra, la labor de los medios aéreos resulta fundamental. Actualmente, dos aviones hidrantes operan en la zona, realizando maniobras de recarga de agua directamente en el lago para luego descargar sobre los puntos calientes de la ladera.
Este rebrote ocurre en el octavo día de trabajo continuo de las brigadas en distintas localidades de la Patagonia. Hasta el momento, el relevamiento indica que la superficie afectada por los incendios en la región ya supera las 12.000 hectáreas, con graves pérdidas en vegetación nativa y biodiversidad.