El conflicto por el acceso a los miradores emblemáticos en Península Valdés sumó un nuevo capítulo de tensión este martes. Mientras el prestador turístico Fernando Romeo dialogaba con la prensa sobre la supuesta normalización del servicio tras la intervención provincial, se confirmó que, por orden de la familia Ferro, los peones del establecimiento volvieron a cerrar las tranqueras de acceso.
"Es una pésima noticia para Puerto Madryn", expresó Romeo con indignación al recibir la información en pleno contacto con los medios. La medida de los propietarios de la estancia afecta directamente a transportistas, guías y agencias de turismo que se encuentran en plena operatividad por la temporada de verano.
Ante este nuevo acto de desobediencia a las normativas de Áreas Protegidas, se informó que la subsecretaria de Áreas de Conservación y Áreas Protegidas, Nadia Bravo, se desplaza hacia la zona de los miradores. La funcionaria viaja acompañada por una comitiva policial con la orden de abrir los candados y garantizar el libre acceso a estos puntos estratégicos del patrimonio natural.
Desde el sector turístico no descartan que, de persistir la actitud de los propietarios, se avance con medidas judiciales más severas para evitar que se sigan obstaculizando los recorridos tradicionales dentro del área protegida.