Autoridades norteamericanas confirmaron la intercepción de una embarcación en aguas del Atlántico Norte, luego de un seguimiento pormenorizado realizado por el USCGC Munro. El procedimiento se llevó a cabo debido a reiteradas violaciones a las sanciones impuestas por Estados Unidos y en estricto cumplimiento de una orden emitida por un tribunal federal.
Desde el gobierno estadounidense destacaron que esta incautación respalda de manera directa la Proclamación del presidente Donald Trump contra los buques sancionados que representan una amenaza para la estabilidad de la región. La operación fue coordinada por componentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) con el apoyo estratégico del Departamento de Guerra de los EE.UU.