Minutos después de las 9:00 de la mañana, se puso en marcha un megaoperativo desde el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn para trasladar a Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Ambos fueron alojados en dicha dependencia el pasado sábado tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela.
Agentes de la DEA encabezaron el procedimiento, retirando al matrimonio del edificio bajo estrictas medidas de seguridad. Tras un breve trayecto en camioneta, fueron subidos a un helicóptero para completar la segunda fase del traslado. Finalmente, un camión blindado los depositó en el tribunal federal de Manhattan.
El operativo de traslado duró poco menos de media hora, tiempo durante el cual las calles aledañas al edificio judicial permanecieron totalmente cortadas al tránsito. Maduro y Flores pasaron sus primeras horas en suelo estadounidense en una prisión de máxima seguridad destinada a procesados en causas de alta complejidad penal.
En las próximas horas se dará inicio formal al proceso judicial donde se los juzgará por cargos de narcoterrorismo. El tribunal será presidido por el magistrado Alvin Hellerstein, de 92 años, quien estará a cargo de uno de los juicios con mayor impacto geopolítico de la década.