Un amplio despliegue policial tomó las calles de Comodoro Rivadavia y dejó como saldo un importante secuestro de armas y municiones. El operativo, liderado por la División Policial de Investigaciones (DPI), incluyó catorce allanamientos y se enfocó en una familia vinculada históricamente al ambiente delictivo.
Las medidas fueron el resultado de casi seis semanas de vigilancias, seguimientos y tareas de inteligencia que permitieron obtener pruebas suficientes para solicitar la orden judicial. Con el acompañamiento del fiscal Alan Larrue, los efectivos irrumpieron de manera simultánea en distintos domicilios y vehículos.
El resultado fue contundente: armas de fuego cortas y largas, cargadores, municiones de varios calibres, un chaleco antibalas, celulares, documentación de tenencia y sustancias prohibidas fraccionadas quedaron a disposición de la Justicia. En uno de los puntos allanados, además, hallaron una motocicleta con pedido de secuestro por hurto, que fue inmediatamente incautada.
El operativo contó con el apoyo del GEOP, Infantería, Canes y personal de la Unidad Regional, bajo la supervisión de autoridades de Seguridad provincial. Desde el Ministerio de Seguridad y Justicia destacaron la importancia de estos procedimientos para prevenir delitos y reforzar la seguridad pública en la región.
La investigación continúa y no se descartan nuevas medidas en los próximos días.