La mañana del 22 de diciembre arrancó movida en Dolavon. Cerca de las 10.30, personal de la Comisaría Distrito Dolavon intervino luego de recibir un aviso por la presencia de un vehículo “en actitud sospechosa” sobre la Ruta Provincial 40, kilómetro 12. Al llegar, los efectivos se encontraron con dos autos estacionados: un Volkswagen Polo y un Fiat Siena, ambos apuntados hacia la Ruta Nacional 25.
Al identificarlos, los ocupantes aseguraron que venían “del campo”, donde habrían estado trabajando. Pero la escena no cerraba: dentro del Polo había un cordero guacho, de aproximadamente un mes. Ante la consulta del personal policial, los hombres reconocieron que también trasladaban siete capones, dos piches, además de una bolsa de vísceras y un paquete con menudo. Dijeron haber adquirido todo en un campo cercano a Fofo Cahuel.
Debido a la falta de señal en la zona, los efectivos los invitaron a trasladarse hasta la dependencia para realizar las diligencias de rigor. Allí, los ocupantes entregaron voluntariamente todos los animales y productos que transportaban.
La Policía informó la situación a Flora y Fauna, cuyo director, Fernando Bersano, dispuso el secuestro y destrucción de los dos piches, además de la imputación de los involucrados. Paralelamente, se dio aviso a la Jueza de Paz de Dolavon, Débora Pazos, quien ordenó que el cordero vivo quede en una chacra como depositario judicial.
Otro llamado clave fue al director provincial de Bromatología, Diego Sabad, quien instruyó el decomiso y destrucción de los siete capones, ya que no tenían documentación para su tránsito ni habían sido faenados bajo control sanitario.
Como cierre del operativo, también se ejecutó el secuestro del Volkswagen Polo, que no contaba con documentación.
La investigación continúa para determinar el origen de los animales y las responsabilidades de los involucrados en las infracciones registradas.