La medida —formalizada mediante la Resolución 939/2025— surge tras la aparición de casos en zonas que eran consideradas libres. Según las pruebas del organismo, los tratamientos inyectables con lactonas macrocíclicas no lograron erradicar la enfermedad, mientras que los baños por inmersión con productos aprobados sí mostraron alta efectividad.
La resolución obliga a denunciar cualquier caso de sarna ovina y establece restricciones para el movimiento de animales, que solo podrán trasladarse con evaluación de riesgo, dos baños por inmersión, certificado sanitario oficial y 24 días de cuarentena en el destino.
El SENASA enfatizó que el baño por inmersión sigue siendo la herramienta clave para controlar y erradicar la enfermedad ante la resistencia detectada.